Petro y López Obrador buscan aliados en renovar eje de droga

BUCARAMANGA, Colombia (AP) — El presidente colombiano Gustavo Petro estaba reunido el viernes por primera vez en una visita oficial con su homólogo mexicano Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México, donde definieron varios puntos para trabajar en el fortalecimiento de la integración regional, así como en la agenda bilateral.

Petro forma parte de los presidentes que acudieron al llamado de López Obrador para una cumbre de la Alianza del Pacífico que se frustró por la negativa del Congreso peruano de autorizar la salida del presidente Pedro Castillo para asistir.

Colombia y México acordaron convocar a una conferencia internacional de mandatarios de Latinoamérica para “rediseñar y replantear la política de drogas”, indicaron en un comunicado conjunto tras el encuentro. Además, Petro le propuso a López Obrador iniciar un plan de trabajo en materia de interconexión eléctrica basado en energías limpias.

Los dos mandatarios se comprometieron a profundizar la relación comercial y de cooperación a través de la Alianza del Pacífico junto a Chile y Perú para seguir “posicionándola”.

David Castrillón Kerrigan, docente investigador de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, aseguró a The Associated Press que la reunión entre Petro y López Obrador además de ser estratégica a nivel bilateral buscaba dar un espaldarazo a la Alianza del Pacífico para mostrar que continúa viva a nivel presidencial y de sus delegaciones pese a que la cumbre se canceló.

México aceptó la invitación de ser un país garante en la mesa de diálogo que reinició Colombia con la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN). Además, también reafirmó su apoyo a la implementación del proceso de paz que firmó desde el 2016 el gobierno colombiano con la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

México y Colombia son países que respaldan el reinicio de los diálogos entre el gobierno y la oposición de Venezuela que fue confirmado la víspera por las partes. Petro ha dado un giro al reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela y lo ha impulsado a volver al sistema interamericano de derechos humanos y sentarse a negociar con la oposición.

Ambos presidentes tienen coincidencias políticas, López Obrador apoyó abiertamente al izquierdista Petro este año durante la campaña electoral, lo que provocó una protesta del gobierno colombiano que encabezaba el conservador Iván Duque (2018-2022). Finalmente, Petro se convirtió desde agosto en el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia.

Petro ha manifestado su intención de promover una unión regional latinoamericana para tratar temas transversales como el cambio climático, el intercambio comercial y un cambio profundo en la estrategia antidrogas que asegura “fracasó” y ha causado muerte y violencia a su paso.

Ambos países se comprometieron a analizar los resultados del Tratado de Libre Comercio suscrito desde 1992 para “mejorar las condiciones en el comercio y la inversión”, explica el comunicado. Petro también ha sugerido una revisión del TLC firmado con Estados Unidos.

Sobre el tema migratorio trataron la reciente dificultad que tienen los colombianos para ser admitidos en México. Ambos presidentes se comprometieron a cumplir con lo ya acordado en octubre que señala que México debe garantizar a los viajeros inadmitidos el derecho a comunicarse con sus familiares o el consulado de su país, así como mantener en condiciones adecuadas las salas de inadmisiones.

Petro dijo a la prensa que con López Obrador van a hacer un acuerdo “sobre la humanización de la migración” que requiere la coordinación con Estados Unidos para lograr un tratado de migración ordenada que evite los “desastres humanitarios” que se presentan en la peligrosa selva del Darién, frontera natural con Panamá, por la que miles atraviesan en su travesía para llegar al norte del continente.

Además, comenzarán a coordinar trabajos para ubicar y repatriar los restos del general José María Melo Ortiz, primer presidente popular de origen indígena de Colombia en 1854, quien viajó a México para unirse a la causa del presidente Benito Juárez.